Lanzamiento:

 

17 de septiembre de 1991.

 

Grabado en los A & M Studios, Record Plant, Studio 56 e Image Recording, Hollywood, California; EE.UU.

 

Género:

 

Blues rock, Hard Rock, Sleaze metal, Heavy Metal.

 

Productor Discográfico:

 

Mike Clink.

 

Sello Discográfico:

 

Geffen Records.

 

Lista de canciones:

 

  1. Right Next Door To Hell
  2. Dust ‘N’ Bones
  3. Live And Let Die
  4. Don’t Cry
  5. Perfect Crime
  6. You Ain’t The First
  7. Bad Obsession
  8. Back Off Bitch
  9. Double Talkin’ Jive
  10. November Rain
  11. The Garden
  12. Garden Of Eden
  13. Don’t Damn Me
  14. Bad Apples
  15. Dead Horse
  16. Coma.

 

Complicada tarea ésta de reseñar uno de los discos (o más bien una de las parejas de discos) más importantes de los 90. Ríos de tinta han corrido en todas direcciones sobre éstas magnas obras. Sucesores renovados y, a la vez, denostados de aquel ‘Appetite For Destruction’ de 1987, que es hoy considerado pieza fundamental del género en particular y del Rock en general. Mastodónticas obras musicales y, por qué no decirlo, experimentales, no en un sentido peyorativo para nada, sino en un sentido de descubrimiento de nuevos caminos inexplorados por la banda. En definitiva, dos obras fundamentales si se presume de ser un erudito del Rock de la década de los 90, o simplemente un Hard Rockero de Megatrón, aunque éstos discos rompan las fronteras de dicho estilo por todas partes.

Y, como complicada es la tarea, pues empezaremos por dónde siempre se empiezan los buenos relatos, por el principio. En éste caso, ese principio es el primer volumen de nuestros ilusionados protagonistas. Aún siendo yo más partidario del volumen dos, éste primero es igualmente indescriptible.

Señores, olvídense de ‘Appetite For Destruction’, olvídense de todo el género alternativo de aquellos años, olvídense de la enorme fama de Metallica tras su ‘Black Album’ y su (inventada por la prensa) competición con quienes nos ocupan. Olvídense del declive del Metal clásico y el Thrash, y de la llegada pisando fuerte del Death Metal, Black y demás estilos extremos en florecimiento por aquella época. Olvídense de todo porque ésto no encaja en ningún lado que no sea el suyo propio, único e inimitable.

Metámonos ya en materia. Comienza un bajo penetrante que ya nos informa de cierto grado de modernidad, tiene un sonido peculiar a mi parecer. Unos golpes de caja y timbales, acompañados de un rasgueo púa-cuerda dan paso a que Axl empiece a deslumbrar con su chillona y peculiar voz en una composición netamente Hardrockera totalmente reminiscente de su aclamada ópera prima. Una perfecta manera de enlazar pasado y presente, rematada por un enérgico estribillo y, como siempre, el buen hacer de Slash en un solo rasgado y, a la vez, melódico, sin mucha complicación además.

Primera auténtica sorpresa del disco: ‘Dust ´N´Bones’. Cantada por Izzy, es un medio tiempo de lo más sureño, que lo mismo agradaría a fans de toda la vida del grupo, como a seguidores y admiradores de Lynyrd Skynyrd o Molly Hatchet. Ese piano tan “de western”, y esa manera tan sobria de entonar de Izzy la convierten en un caballo ganador. Es ésta una buena muestra de lo que aportó Dizzy Reed al disco. Slash sigue con sus punteítos tan cautivadores y un solo que es puro sentimiento.

Es ‘Live And Let Die’ una pieza al más puro estilo Axliano (aún siendo de Paul McCartney, oiga), con aires de grandilocuencia en su principio, cierta orquestación incluso, antes de romper en un riff extraño, para ir a desembocar en una parte Reggae!! Pura ambición, juemíchica. Pero ahí no acaba todo, puesto que en nada se cambia todo por un claro tono de balada, que muere en apenas unos segundos para dar paso nuevamente al extraño Riff. Toda una noria musical.

‘Don’t Cry’ es la primera balada del disco, o más bien Power Ballad, por los enérgicos guitarrazos presentes en determinadas partes. De una ejecución perfecta, unos coros maravillosos, deudores de Queen en algunos momentos me atrevería a decir, nos lleva a emocionarnos con un bello arpegio de guitarra secundado por un penetrante bajo, en segundo plano pero bien presente. Del solo ya ni hablamos, vacana manera de hablar que tiene la guitarra de Slash señores. Un guitarrista que no se dedica a machacar escalas a 9000 por hora y que no dispara notas a un a velocidad tal que no se le ven los dedos, pero infinitamente más satisfactorio y sensible que la mayoría de ellos. Atención al curioso efecto vocal del final.

Vuelta a la caña más pura y dura de la mano de una de las hermanas de la primera ‘Right Next Door To Hell’. Un Axl algo cazallero incluso en las partes más salvajes del inicio da entidad a una buena pieza, si bien no de las mejores del álbum, como es ‘Perfect Crime’. Incluso muestran aquí algún resto de las influencias más punketas que nos enseñaban en su primer disco. Brevedad y concisión para una buena canción.

Izzy vuelve a coger el micrófono para darnos la cara opuesta de la moneda, una estupenda balada Cowboy en su estado más puro. Absolutamente acústica, sin batería y con coros angelicales. Una delicia para los oídos sobretodo ese genial Slide del que hace gala Slash en la canción. ‘You Ain´t The First’, absolutamente genial.

Siguiendo con éste ambiente rural, pero con más caña y otra vez el buen hacer al piano de Dizzy, nos encontramos con la gran ‘Bad Obsession’, otra buenísima pieza sureña, más deudora de Lynyrd y Allman aún que ‘Dust ´N´ Bones’ si cabe. Además, aquí Izzy también se ocupa de la percusión. Slash sabe adaptarse al estilo ejecutado y nos obsequia con un solo sabroso sabor americano. Como curiosidad, Michael Monroe de Hanoi Rocks toca la armónica de ésta canción.

Otra fantástica canción con sabor hardrockero del bueno es ‘Back Off Bitch’. El riff de guitarra tiene mucha garra, y la garganta de Axl lo acompaña con ganas y elegancia, con sus chillidos habituales. La historia se repite, es decir, Slash aporta otro gran trabajo de guitarra al conjunto de la pieza. Una gran canción como ya he señalado, que sin embargo por su similitud con otras del disco no aporta nada novedoso al disco en general, por lo que no llega a entrar en la liga de las triunfadoras.

‘Double Talkin Jive’ tiene reminiscencias más “americanizadas”, apoyadas por la voz más profunda y calmada de Izzy, que le sienta de maravilla a éstos temas. Una correcta canción, con un buen solo (aunque la verdad es que eso es algo aplicable a todo él álbum) y un ritmo persistente y pelín repetitivo por parte de la batería.

Extendamos la alfombra roja para dar paso a las elegantísimas notas de piano secundadas por teclado que abren la majestuosa, aún oída mil veces, ‘November Rain’. Una auténtica balada histórica que ha llegado a su status porque lo tiene absolutamente todo. Una batería de estadios, para poner en pie a todo el mundo, una voz muy melódica de Axl que derrite los corazones, unos arreglos fantásticos de piano y teclados, y sobre todo, un SLASH, así con mayúsculas, que brilla con una fuerza de mil sistemas solares, especialmente en la orgásmica parte final, cuyo solo es ya legendario. Entre medio tenemos mil y un detalles, paradas y arranques de distorsión que hacen de ésta una canción tan rica y esencial . El final coral es de auténtico órdago, para decir “Chapeau”, y acto seguido quitarse el sombrero.

Un inicio rural y tranquilito da comienzo a ‘The Garden’, con unos sutiles slides de Slash. Al aparecer la batería, se le une un penetrante bajo de línea continua, mientras la voz de nuestro amiguito Rose comanda la situación. En general la canción posee un aire sureño y a la vez algo bueno en las voces. Las partes pausadas podrían caber en un disco de Lynyrd de los 70 sin ningún rubor. Slash en su línea, no quiero repetirme. Como curiosidad, Alice Cooper dona su voz en éste tema.

‘Garden Of Eden’, una breve canción de menos de 3 minutos es compañera de cama de la inicial ‘Right Next Door To Hell’, pero más punketa y sucia si cabe, con unos efectos de sonido que, cuanto menos, son curiosos.

‘Don´t Damn Me’. Canción rockera y aguerrida, que pasa sin pena ni gloria, al menos en mi opinión. La voz de Axl es atractiva y engancha, pero es de las más discretas del álbum. También la salva el estupendo solo de Slash.

‘Bad Apples’ es una canción muy divertida y vacilona, con un piano saltarín que le sienta de maravilla. Canción ideal para una fiesta. Ritmo pegadizo y buenos coros, en un estribillo coreable y alegre.

‘Dead Horse’ vuelve a seguir el perfil de empezar lenta para tornarse más salvaje y marchosa con el rato. Acaba siendo otra pieza hardrockera, que me parece más destacable por su parte baladística inicial que por el resto.

Y llegamos a una de las canciones más injustamente infravaloradas de los Gunners, esa mágica y extraña ‘Coma’. Comienza con unos latidos de corazón y un raro arpegio, para seguir unos acoples inquietantes, que van in-crescendo hasta dar a un riff más metalero y cañero, parado de repente por una extraña voz de Axl rodeada de una guitarra de sonido manipulado y efectista. Sus 10 minutos se pasan rápido entre singulares efectos “industriales” (por llamarlos de alguna manera), con el riff como motivo principal, y parones para oír más latidos y la máquina de medir el pulso de las personas. Voces humanas se intercalan con la guitarra para crear un ambiente único. Lo dicho, una gran canción, extraña y única, que está injustamente olvidada.

Concluyendo. Una enorme obra de maestra composición, que si bien no es perfecta (flojea un poco en su segunda mitad, sobre todo), sí que es uno de los discos esenciales de la década de los 90, y me atrevería a decir que del Hard Rock en general. En mi propia opinión, el siguiente volumen es superior, rayando la perfección, unas décimas por encima de éste. Por eso, otorgo a ésta magna obra un estupendo 9, que voy a traducir en 4 clavos, ya que si voy a poner un 10 al siguiente, se llevará justamente los 5 clavitos del poder.

Hasta aquí éste humilde repaso a un disco sumamente especial, que espero sea del agrado de los lectores y oyentes de Tarde Rock. Y recuerden:

To Be Continued…

Valoración:

4.

 

Formación/LineUp:

 

Axl Rose: Vocals, Piano, Keyboards & Additional Guitars.

Slash: Lead Guitars, Additional Bass, Talk Box, Slide, Slide Dobro.

Izzy Stradlin: Guitars, Vocals On 2, 6, 9, Percussion.

Duff Mckagan: Bass, Additional Vocals.

Matt Sorum: Drums, Percussion.

Dizzy Reed: Keyboards, Piano, Percussion.

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