Lanzamiento:

 

4 de septiembre de 2012.

 

Grabado en los Studio X, Westlake Recording Studios y Battle Born Studios, Londres, Reino Unido.

 

Género:

 

Pop rock, rock alternativo,Indie rock, Rock electrónico.

 

Productor Discográfico:

 

Alex Da Kid.

 

Sello Discográfico:

 

Interscope Records y

KIDinaKORNER Records.

 

Lista de Canciones:

 

 

  1. Radioactive
  2. Tiptoe
  3. It’s time
  4. Demons
  5. On the top of the world
  6. Amsterdam
  7. Hear me
  8. Every night
  9. Bleeding out
  10. Underdog
  11. Nothing left to say
  12. Working man
  13. Fallen.

 

Como un auténtico estúpido e iluso vengo aquí a decir que he caído ya del caballo. A principio de este año tuve una esperanza al escuchar dos singles de un grupo llamado Imagine Dragons. Siempre tuve ese fenómeno de los singles por una payasada en la que a menudo las bandas sacan a la luz y con una gran difusión los peores temas de sus discos… Eso sí, los empaquetan con unos preciosos y bonitos videoclips. Se trataba de dos temas mundialmente conocidos: “Radioactive” y “Demons”. Me parecieron una banda bastante cercana a lo que hacen grupos como “Linkin Park”, “Simple Plan” , “ColdPlay”, “Red hot…” ,que sin esconderse ya de sus intenciones puramente comerciales que se ven en su propia creación, consiguen hacer una música al menos con un mínimo de honestidad y fidelidad hacia una intención o sentimiento… Y como mínimo saben hacer la música ellos mismos incluso en directo… Aunque parezca lo mínimo, ya no lo es.

Yo no me podía esconder de otra verdad, y es que esos temas me gustaban, quizás inexplicablemente, pues de todos esos grupos a los que he citado les he dicho de todo anteriormente, especialmente a los dioses del plagio en estos últimos tiempos, es decir “Coldplay”. No puse el grito en el cielo, pues me encanta por ejemplo “James Blunt” y me considero un hombre abierto de miras, lo que decidí fue investigar en el disco de los Dragoncitos para ver que me encontraba. Desgraciadamente descubrí que pocos traidores hay tan grandes. Para empezar vi como sus dos singles no eran más que un señuelo, y entendí un poco como se mueve el mundo del álbum y del single en la música comercial, algo más o menos así: Banda Escupe los temas que es capaz de componer y los junta todos de forma desencajada en un álbum sin ningún toque de perfeccionismo ni ganas de que este quede de modo uniforme o que tenga una estructura. Una vez hecho ese estropicio, banda elije los dos temas más destacados y los abraza bien, los pone bonitos y los promociona, pues sabe que son los únicos temas que la gente va a escuchar. Esa explicación deja claro que eso es todo lo contrario de lo que yo esperaba.

Tenía desde hace tiempo pensado que este álbum sorprendería aquí con una nota de un siete o así, y me molesta de veras que mi primer disco aquí sobre la poquita música de moda que escucho tenga que ser este insulto. Lo que encontré en este disco es todo de lo que hay que huir por siempre más y de eso no me cabe la menor duda y así hay que expresarlo.

“Radioactive” abre el álbum empezando por donde yo ya sabía que me gustaría, pues esa canción goza de sentimiento en su estribillo especialmente, y ni siquiera ese intento de rap que se hace resulta desagradable. De poco te dejan K.O ya en el segundo y tercer asalto las dos primeras basuras de estos dragones que a veces sacan más mierda por la boca que fuego. Pero vamos a hablar de las canciones que si que se salvan del álbum (Con salvarse solo me refiero a que no merecen ser destruidas). Y es que “Demons” recuerda a una versión 3000 veces mejor que esa espantosa “Let her go” que sonó hasta parecer perpetua el año pasado. En “Demons” la letra es menos tópica, más bonita, el cantante sabe lo que hace y lo hace francamente bien, y en directo puede sonar de puta madre… También se salvan algunas cosas como “Amsterdam”, “Hear me” o “Bleeding out”.

Pero vamos a lo verdaderamente grave, y es que aquí lo malo no es lo malo de este disco, es de veras de lo peor que te puedas encontrar. Desde luego que lo peor es sin lugar a duda “On the top of the world”, y es la que voy a analizar para poder explicar detalladamente la cuantiosa porquería a la que nos enfrentamos. Me podría divertir haciendo leña del árbol caído, explicando como en canciones como “Underdog” usan el teclado con tan poco gusto que consiguen que esa puta mierda de tema valga más la pena como la banda sonora de juegos como el tetris que no como nada que se pueda meter en un compacto. Digo que no haré leña del árbol caído porque el que me siento caído aquí soy yo, pues en un acto de fe ciega dije que les traería esto aquí por elblog, convencido de que iba a traer un polémico portento al que defender a capa y espada, y sin embargo os traigo aquí una muestra anémica de lo enferma que está ya la música… Hablar de la muerte del rock… Ojalá fuera el rock solo lo que está muriendo. Imagine Dragons son un estracto de todo ese tumor que corroe a la música popular, este night visions nos muestra varios destellos de la calidad que si que tienen, pero al fin y al cabo no deja de ser una parte de ese cáncer.

¿Como tuvieron los huevos en los ojos de todos y en su disco debut, sacar un tema como “On the top of the world” sin esconderse? Iban como locos hacia el ambiente estrella Damm del que hablé hace poco. Voy a explicarlo detalladamente, y es que la cosa es de lo más grave que se puede hacer. Me refiero a ese montón de campañas encabezadas por esa marca de cerveza que usan músicas como esta para hacer más grande su mentira. Chicas perfectas con sonrisas falsas haciendo bromas en el agua con sus chicos, chicos mirando al rededor de una hoguera las estrellas mientras tocan la guitarra con una cara de reflexión tan pobre que deja en evidencia que tras esa mirada perdida no hay absolutamente nada, quizás como máximo la imagen de un mono tocando los platos en su cerebro que se repite una y otra vez. Escuchen bien la canción, si, “Imagine Dragons”, un grupo al que se nos ha intentado vender por activa y por pasiva como un grupo de rock alternativo, quiere que tu seas el primero en montar ahora una conga en mitad de la playa para que aguantando tu estrella en la mano puedas fingir felicidad de la forma más perfecta. Lo peor es ver que detrás incluso de estas patrañas, se intenta apelar al instinto más básico del ser humano que es el sexo. Ojo, pero no me voy a quedar ahí, es que la canción es muy pero que muy mala independientemente de sus vomitivas intenciones. De veras que ojalá alguno pueda ser feliz en una playa, en una acampada o en una barbacoa escuchando música como esta y con gente intentando demostrar lo mucho que disfruta de ella y de la situación, pero para mí, de veras que creo que el infierno debe ser una cosa así.

Habría leña para unas cuantas canciones más, pues los niñitos intentan, haciendo un espectáculo patético, hacer un tipo de samba o algo así en una pista oculta. Supongo que además también querían ser la música del mundial, vete tu a saber que les pasaba por la cabeza. Lo que si que estoy completamente seguro es de que en un año han conseguido forrarse haciendo algo francamente lamentable, Pues se vendieron como banda de rock alternativo… Pues consiguieron no tener ni un solo ápice de integridad desde su primer álbum, cosa que casi nadie logra en el género que dicen hacer. Me hace gracia que a veces se cargue contra pobres diablos como Justin Bieber y sus fans, como con el Reggeton… Aunque dieran pena, que la dan, es gente que se ha criado escuchando ese tipo de música, y aunque me horrorice su música en general, no creo que se les deba castigar por no haber conocido nada mejor. En cambio, para hacer lo que han hecho los dragoncillos hay que haber escuchado buena música antes, pues sus influencias se ven a la milla, y los instrumentos que son capaces de tocar requieren una cierta formación, lo que sucede es que incluso conociendo el terreno decidieron luchar por otras cosas que no tenían nada que ver que con la música.

Más que una valoración, esto solo merece acabar de este modo, escribiendo el nombre de imagine dragons como siempre lo ha merecido, en minúsculas, y otorgándole un cuatro de valoración, pues pese a todo lo que he dicho, no se puede olvidar que dentro de este enorme insulto hay un peso considerable de cosas rescatables.

Valoración:

1.

 

Formación/LineUp:

 

Dan Reynolds – voz principal, percusión, guitarra.

Ben McKee – bajo, coros.

Lanzamiento:

 

4 de septiembre de 2012.

 

Grabado en los Studio X, Westlake Recording Studios y Battle Born Studios, Londres, Reino Unido.

 

Género:

 

Pop rock, rock alternativo,Indie rock, Rock electrónico.

 

Productor Discográfico:

 

Alex Da Kid.

 

Sello Discográfico:

 

Interscope Records y

KIDinaKORNER Records.

 

Lista de Canciones:

 

 

  1. Radioactive
  2. Tiptoe
  3. It’s time
  4. Demons
  5. On the top of the world
  6. Amsterdam
  7. Hear me
  8. Every night
  9. Bleeding out
  10. Underdog
  11. Nothing left to say
  12. Working man
  13. Fallen.

 

Como un auténtico estúpido e iluso vengo aquí a decir que he caído ya del caballo. A principio de este año tuve una esperanza al escuchar dos singles de un grupo llamado Imagine Dragons. Siempre tuve ese fenómeno de los singles por una payasada en la que a menudo las bandas sacan a la luz y con una gran difusión los peores temas de sus discos… Eso sí, los empaquetan con unos preciosos y bonitos videoclips. Se trataba de dos temas mundialmente conocidos: “Radioactive” y “Demons”. Me parecieron una banda bastante cercana a lo que hacen grupos como “Linkin Park”, “Simple Plan” , “ColdPlay”, “Red hot…” ,que sin esconderse ya de sus intenciones puramente comerciales que se ven en su propia creación, consiguen hacer una música al menos con un mínimo de honestidad y fidelidad hacia una intención o sentimiento… Y como mínimo saben hacer la música ellos mismos incluso en directo… Aunque parezca lo mínimo, ya no lo es.

Yo no me podía esconder de otra verdad, y es que esos temas me gustaban, quizás inexplicablemente, pues de todos esos grupos a los que he citado les he dicho de todo anteriormente, especialmente a los dioses del plagio en estos últimos tiempos, es decir “Coldplay”. No puse el grito en el cielo, pues me encanta por ejemplo “James Blunt” y me considero un hombre abierto de miras, lo que decidí fue investigar en el disco de los Dragoncitos para ver que me encontraba. Desgraciadamente descubrí que pocos traidores hay tan grandes. Para empezar vi como sus dos singles no eran más que un señuelo, y entendí un poco como se mueve el mundo del álbum y del single en la música comercial, algo más o menos así: Banda Escupe los temas que es capaz de componer y los junta todos de forma desencajada en un álbum sin ningún toque de perfeccionismo ni ganas de que este quede de modo uniforme o que tenga una estructura. Una vez hecho ese estropicio, banda elije los dos temas más destacados y los abraza bien, los pone bonitos y los promociona, pues sabe que son los únicos temas que la gente va a escuchar. Esa explicación deja claro que eso es todo lo contrario de lo que yo esperaba.

Tenía desde hace tiempo pensado que este álbum sorprendería aquí con una nota de un siete o así, y me molesta de veras que mi primer disco aquí sobre la poquita música de moda que escucho tenga que ser este insulto. Lo que encontré en este disco es todo de lo que hay que huir por siempre más y de eso no me cabe la menor duda y así hay que expresarlo.

“Radioactive” abre el álbum empezando por donde yo ya sabía que me gustaría, pues esa canción goza de sentimiento en su estribillo especialmente, y ni siquiera ese intento de rap que se hace resulta desagradable. De poco te dejan K.O ya en el segundo y tercer asalto las dos primeras basuras de estos dragones que a veces sacan más mierda por la boca que fuego. Pero vamos a hablar de las canciones que si que se salvan del álbum (Con salvarse solo me refiero a que no merecen ser destruidas). Y es que “Demons” recuerda a una versión 3000 veces mejor que esa espantosa “Let her go” que sonó hasta parecer perpetua el año pasado. En “Demons” la letra es menos tópica, más bonita, el cantante sabe lo que hace y lo hace francamente bien, y en directo puede sonar de puta madre… También se salvan algunas cosas como “Amsterdam”, “Hear me” o “Bleeding out”.

Pero vamos a lo verdaderamente grave, y es que aquí lo malo no es lo malo de este disco, es de veras de lo peor que te puedas encontrar. Desde luego que lo peor es sin lugar a duda “On the top of the world”, y es la que voy a analizar para poder explicar detalladamente la cuantiosa porquería a la que nos enfrentamos. Me podría divertir haciendo leña del árbol caído, explicando como en canciones como “Underdog” usan el teclado con tan poco gusto que consiguen que esa puta mierda de tema valga más la pena como la banda sonora de juegos como el tetris que no como nada que se pueda meter en un compacto. Digo que no haré leña del árbol caído porque el que me siento caído aquí soy yo, pues en un acto de fe ciega dije que les traería esto aquí por elblog, convencido de que iba a traer un polémico portento al que defender a capa y espada, y sin embargo os traigo aquí una muestra anémica de lo enferma que está ya la música… Hablar de la muerte del rock… Ojalá fuera el rock solo lo que está muriendo. Imagine Dragons son un estracto de todo ese tumor que corroe a la música popular, este night visions nos muestra varios destellos de la calidad que si que tienen, pero al fin y al cabo no deja de ser una parte de ese cáncer.

¿Como tuvieron los huevos en los ojos de todos y en su disco debut, sacar un tema como “On the top of the world” sin esconderse? Iban como locos hacia el ambiente estrella Damm del que hablé hace poco. Voy a explicarlo detalladamente, y es que la cosa es de lo más grave que se puede hacer. Me refiero a ese montón de campañas encabezadas por esa marca de cerveza que usan músicas como esta para hacer más grande su mentira. Chicas perfectas con sonrisas falsas haciendo bromas en el agua con sus chicos, chicos mirando al rededor de una hoguera las estrellas mientras tocan la guitarra con una cara de reflexión tan pobre que deja en evidencia que tras esa mirada perdida no hay absolutamente nada, quizás como máximo la imagen de un mono tocando los platos en su cerebro que se repite una y otra vez. Escuchen bien la canción, si, “Imagine Dragons”, un grupo al que se nos ha intentado vender por activa y por pasiva como un grupo de rock alternativo, quiere que tu seas el primero en montar ahora una conga en mitad de la playa para que aguantando tu estrella en la mano puedas fingir felicidad de la forma más perfecta. Lo peor es ver que detrás incluso de estas patrañas, se intenta apelar al instinto más básico del ser humano que es el sexo. Ojo, pero no me voy a quedar ahí, es que la canción es muy pero que muy mala independientemente de sus vomitivas intenciones. De veras que ojalá alguno pueda ser feliz en una playa, en una acampada o en una barbacoa escuchando música como esta y con gente intentando demostrar lo mucho que disfruta de ella y de la situación, pero para mí, de veras que creo que el infierno debe ser una cosa así.

Habría leña para unas cuantas canciones más, pues los niñitos intentan, haciendo un espectáculo patético, hacer un tipo de samba o algo así en una pista oculta. Supongo que además también querían ser la música del mundial, vete tu a saber que les pasaba por la cabeza. Lo que si que estoy completamente seguro es de que en un año han conseguido forrarse haciendo algo francamente lamentable, Pues se vendieron como banda de rock alternativo… Pues consiguieron no tener ni un solo ápice de integridad desde su primer álbum, cosa que casi nadie logra en el género que dicen hacer. Me hace gracia que a veces se cargue contra pobres diablos como Justin Bieber y sus fans, como con el Reggeton… Aunque dieran pena, que la dan, es gente que se ha criado escuchando ese tipo de música, y aunque me horrorice su música en general, no creo que se les deba castigar por no haber conocido nada mejor. En cambio, para hacer lo que han hecho los dragoncillos hay que haber escuchado buena música antes, pues sus influencias se ven a la milla, y los instrumentos que son capaces de tocar requieren una cierta formación, lo que sucede es que incluso conociendo el terreno decidieron luchar por otras cosas que no tenían nada que ver que con la música.

Más que una valoración, esto solo merece acabar de este modo, escribiendo el nombre de imagine dragons como siempre lo ha merecido, en minúsculas, y otorgándole un cuatro de valoración, pues pese a todo lo que he dicho, no se puede olvidar que dentro de este enorme insulto hay un peso considerable de cosas rescatables.

Valoración:

1.

 

Formación/LineUp:

 

Dan Reynolds – voz principal, percusión, guitarra.

Ben McKee – bajo, coros.

Wayne Sermon – guitarra, coros, cello.

Daniel Platzman – batería, viola, coros.

Wayne Sermon – guitarra, coros, cello.

Daniel Platzman – batería, viola, coros.

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