El guitarrista Rudolf Schenker es alma y vida de los Scorpions, su banda desde que en 1965, a los 17 años, tuvo claro que su objetivo en la vida era triunfar en la música haciendo rock. Su sueño era girar con los Scorpions por el mundo entero, y emular el éxito de los monstruos del rock como The Beatles o The Rolling Stones o, años más tarde, en el principio de los ’70, emular a las bandas coetáneas que encabezaban las listas inglesas: Led Zeppelin y Deep Purple. Un sueño…

Y aquello era una locura para una banda alemana. Ninguna banda de rock había conseguido que su música traspasase la frontera del país. Rudolf tenía la determinación de lograrlo, aunque contar sus planes despertase las risas en cualquiera que lo escuchase hablar, incluido el productor del primer disco de la banda, el años después afamado por el impulso que dio a la música tecno Konrad Plank, quien se burló cuando escuchó a sus pupilos decir que llegarían a tocar en América. Y sin embargo la idea llevaba años flotando en las cabezas de Rudolf Schenker y Klaus Meine, y no pensaban rendirse por muy difícil que se les pusiesen las cosas. Eso nunca.

Formación del grupo y primer disco: Lonesome Crow

Con la simple pero complicada idea de vivir de la música, Rudolf Schenker había fundado un primer grupo en 1965, que después de llamarse The Nameless (Los Sin Nombre) pasó a llamarse The Scorpions, y después simplemente Scorpions. Por aquellos lejanos años, el grupo lo formaban, además del mayor de los Schenker, los hermanos Heimberg (guitarra y bajo) y Wolfgang Dziony (batería). El guitarrista fundador era el único miembro fijo, pues por la banda pasarían montones de músicos antes de la llegada en 1970 de Klaus Meine (voz) y el hermano de Rudolf, Michael Schenker, un joven pero virtuoso guitarra solista. Es en este momento cuando Scorpions nace como un proyecto real, con canciones propias y ganas de recorrer el mundo.

Klaus Meine se convirtió desde un principio en el amigo inseparable de Rudolf Schenker. Las mismas motivaciones y el mismo afán por triunfar como rockeros. Siempre han sido el corazón de los Scorpions. Y sin embargo en el álbum debut, el citado Lonesome Crow de 1972, destaca por encima de todos la guitarra de Michael Schenker. Este disco es una obra psicodélica muy alejada del estilo que los llevaría a la fama. La parte vocal del disco es mínima y las letras de Klaus Meine están lejos de lo que serían en los siguientes años. El disco tiene un marcado carácter instrumental que deja espacio para giros compositivos y unos solos geniales. Los 17 años que tenía Michel Schenker dieron para mucho.

Primera gira de los Scorpions

En Lonesome Crow, Scorpions eran una banda en la búsqueda de un sonido. El disco les valió para ganar adeptos y girar por el país. Eso sí, en una destartalada camioneta y casi sin dinero para gasolina. Los inicios de una banda siempre fueron difíciles. Los Scorpions sudaron en la carretera actuando en cualquier lugar de Alemania que los quisiese contratar, mientras compaginaban el grupo con sus trabajos.

Si querían vivir de la música, necesitaban dedicarse exclusivamente a la música. Rudolf, Michael y Klaus lo tenían claro, pero no así el resto de integrantes de la banda. Wolfgang Dziony abandonó la banda y la música para concentrarse en su trabajo. Creía en Scorpions, pero necesitaba un trabajo con el que cuidar de su familia.

La Gira con UFO de 1973 y la marcha de Michael Schenker

A pesar de la marcha del batería original, Scorpions siguió su camino con determinación. El tiempo les dio una gira con UFO, una de las bandas británicas que más despuntaban en las listas. Esa gira pasaría de convertirse en la gran oportunidad a ser una losa que les costaría levantar. Eso parecía al menos, pues perder a un músico de la calidad de Michael Schenker sería un golpe mortal para cualquier banda.

Unos días antes de comenzar la gira, el guitarrista solista que acompañaba a UFO para los shows por Alemania, Bernie Marsden, tuvo problemas para pasar la frontera y quedó retenido. La banda a punto estuvo de cancelar la gira, habían perdido también en la frontera todos sus instrumentos. Los Scorpions hicieron de buenos teloneros y se ofrecieron a compartir con UFO sus instrumentos y a su guitarra solista, Michael Schenker. Phil Mogg alucinó y pidió a Michael Schenker que lo acompañase a Inglaterra para formar parte del grupo.

Scorpions no eran nadie por aquel entonces, y la oportunidad para el pequeño de los Schenker era irrechazable. Lo sabían todos y entendían la decisión del guitarrista. Rudolf Schenker y Klaus Meine se quedaban solos, y el sueño parecía romperse.

Un poco sobre Rudolf Schenker…

Este guitarrista alemán nacido en Hannover en 1948 sólo concebía su futuro siendo una estrella del rock. Supo que había nacido para esto cuando vio a los Beatles en directo, allá por 1962.

Rudolf Schenker es el guitarrista rítmico que lleva el peso musical de los Scorpions, y su habilidad para la composición lo coloca como uno de los grandes mitos del rock. Es junto a Klaus el alma del grupo. Un líder nacido para los Scorpions.

Un poco sobre Klaus Meine como uno de los grandes vocalistas del rock…

Este alemán menudo y desgarbado es una de las grandes voces del rock. En un cuerpo pequeño atesora una potencia vocal enorme.

Su voz de contratenor agudo es cristalina y alta, incluso hoy en día. Esta característica hace que su voz se encuentre mejor capacitada para las baladas, que no pierden un ápice de fuerza en directo, incluso al revés, como los grandes vocalistas del rock, este alemán se contagia de la magia del directo para sacar lo mejor. Su tono un poco nasal hace a su voz característica.

Sin duda, Klaus Meine es uno de los cantantes clásicos del Heavy Metal.

El camino al éxito pasa por Volar Hacia El Arco Iris

Klaus Meine, Rudolf Schenker y un puñado de sueños. Cuando Scorpions empezaba a despuntar por Alemania, se quedaron los dos solos. El grupo aún estaba en su etapa de formación, buscando su sonido. El hermano de Rudolf era una parte básica de la psicodelia que lograron en su primer álbum, Lonesome Crow. Pero Michael se enroló con los UFO como guitarra principal y dejó un hueco que en principio parecía imposible de llenar. A nivel compositivo, los hermanos Schenker se encargaban de crear las canciones para que luego Klaus Meine les pusiese la letra. En aquella gira con UFO perdieron el guitarra solista y un compositor que daba un toque de psicodelia al sonido de la banda.

Perdieron a un guitarrista genial, pero ganaron a Uli Jon Roth, que a la postre se convertiría en uno de los guitarristas más influyentes de la historia de la música.

La llegada de Uli Jon Roth a la banda

Michael Schenker sabía que su marcha de Scorpions dejaba muy tocada la banda, y lo que era más importante, tiraba por tierra el sueño de su hermano. Encontró el sustituto ideal en la figura de Uli Jon Roth, otro virtuoso de la guitarra. Los guitarras solistas tienen una especie de competencia innata que los hace conocerse y competir entre ellos. Uli Jon Roth y Michael Schenker son dos genios de la guitarra solista. El propio Michael fue quien presentó a Uli a su hermano. Y ambos músicos no tardaron en congeniar.

La llegada de Uli Jon Roth a Scorpions trajo consigo el resto de músicos que necesitaba la banda. El nuevo guitarrista era el líder de una banda llamada Dawn Road, en la que participaba como único guitarrista y cantante. Las dos bandas se unen y deciden utilizar el nombre de Scorpions porque estos tienen un contrato discográfico. Además Rudolf Schenker y Klaus Meine tienen muy perfilado el segundo álbum de la banda, que llamarán Fly To The Rainbow.

Pero aún tenían que grabarlo.

Segundo disco de Scorpions: Fly To The Rainbow

Scorpions habían conseguido lanzar un disco, algo ya complicado en aquella Alemania para un grupo hardrockero. La calidad compositiva del grupo empezaba a destacar y la calidad vocal de Klaus Meine era increíble, aunque su alto y agudo timbre de contratenor y su voz clara no se parecía en mucho a lo que llegaba desde las islas británicas en el principio de los ’70. Una voz diferente no tiene porque ser un hándicap y hoy en día no se entendería a este grupo sin la voz de Klaus Meine, incluso muchas bandas de Heavy Metal nunca hubiesen tenido un cantante de este estilo si Scorpions nunca hubiese existido, siendo ésta una de las grandes influencia del grupo al heavy metal.

Cuando parecía que las cosas iban bien, y los Scorpions tenían listas las canciones para grabar su segundo disco, las cosas se torcieron de nuevo. La discográfica Brian Records dejó al grupo sin contrato discográfico cuando se enteraron de la marcha de Michael Schenker. Sin embargo la grabación que la discográfica había realizado de uno de sus shows llegó a la todopoderosa RCA, que se mostró dispuesta a invertir su dinero en las jóvenes promesas alemanas. Lo que parecía un contratiempo, se convirtió en una bendición. RCA aportó capital al grupo, que pudo concentrarse en volar hacia el arcoíris.

Crítica Fly To The Rainbow

La presencia del vocalista en el segundo álbum es mayor que en Lonesome Crow. Las letras están más trabajadas y su voz aguda luce como no lo había hecho hasta entonces. Además el disco gana en potencia, en pesadez metalera. Si bien no es el heavy metal por el que se conoce a la banda, se empiezan a atisbar elementos de los Scorpions del futuro, sobre todo en canciones como Far Away, They Need A Million, Fly People Fly o Speedy’s Coming. Fly To The Rainbow era una canción ornamental y volaba más hacia los elementos del primer álbum, ya que estaba compuesta por Michael Schenker y Uli Jon Roth, al igual que Drifting Sun, canción compuesta únicamente por Uli Jon Roth.

La calidad compositiva del dúo Rudolf Schenker – Klaus Meine quedó demostrada en este álbum que hoy en día es considerado por la crítica y los fans como un clásico del Heavy Metal.

Nueva gira por Alemania: los primeros éxitos

Por supuesto, el mejor modo de promocionar su disco era lanzarse a la carretera. El grupo había conseguido incluir una cláusula en su contrato que parecía ganadora. Fly To The Rainbow se editaría en los países en los que consiguiesen actuar en directo. Y consiguieron salir de Alemania, abriendo los conciertos de la gira europea de la banda inglesa The Sweet.

Scorpions habían cumplido la primera parte del sueño de Rudolf Schenker: vivir de la música y tener éxito como rockeros. Habían llevado su música fuera de Alemania, pero el sueño no estaba completo. Además la RCA sólo había editado su segundo álbum en Alemania, a pesar de la promesa que habían contraído con la banda. Quedaba mucho camino por recorrer aún. Mucho trabajo por delante. La siguiente parada sería In Trance, tercer disco de la banda. Con In Trance escalaron de golpe varios peldaños en su camino hacia las cimas del rock.

Scorpions y su retirada: Rock N’ Roll Forever

La mítica banda germana de heavy metal formada en los ’60 afronta la última etapa de su carrera musical. En 2010, el grupo anunció que su disco Sting In The Tail sería el último disco de estudio, pero que se despedirían con una gira que recorrería todo el mundo durante los próximos años. Retirarse en la cima. Para que siempre los recordemos en un buen estado de forma. Es una forma de verlo. La otra la formuló Steven Tyler hace no mucho en una entrevista, y venía a decir que moriría en el escenario. Ni que decir tiene, que ambas formas son respetables, y aunque Steven no alcance los desgarradores agudos de Dream On, sigue siendo uno de los grandes lagartos de la historia del rock.

Menos colgados que el vocalista de Aerosmith, pero también leyenda viva del rock son Rudolf Schenker, Klaus Meine o Matthias Jabs. Estamos en el 2014 y los Scorpions siguen con su Gira de Despedida: Rock ‘n’ Roll Forever Tour. Y con cuerda para rato, si ellos quieren, pues siguen ofreciendo un gran espectáculo. La voz de Klaus aguanta vigorosa, inquebrantable, y el grupo es sólido, virtuoso. Una de las viejas bandas por la que mejor pasan los años. Pasaron con notable éxito el pasado mes de Marzo por Madrid, y volverán el 20 de Junio para despedirse otra vez de España como cabezas de cartel en el festival Azkena Rock.

Quizás sea de verdad la última vez. Aunque de retiros y retornos está plagada la historia del rock. El gusanillo siempre está ahí, viejos rockeros nunca mueren, pocas veces se retiran definitivamente. No parece que Scorpions vayan a dejar los conciertos, aunque sí parece que van reduciendo paulatinamente el número anual.

Pero empecemos por el principio. O no tanto. En 1973, Scorpions tenía un disco en el mercado -Lonesome Crow, 1972- y había teloneado a los británicos de UFO en su gira alemana. Y sin embargo Scorpions vivía un momento crítico, que casi termina de forma prematura con Klaus Meine y Rudolf Schenker fuera de la música sin haber llegado a triunfar. Sin haber cumplido el sueño por el que llevaban luchando desde la infancia.

Scorpions consiguen abrirse paso hacia Europa y luego al mundo

Se habían reído de Rudolf Schenker cuando dijo que llevaría a Scorpions a lo alto del panorama musical. Y se rieron más cuando declaró que algún día actuarían en América. Ni con el lanzamiento de su segundo álbum, cuando ya empezaron a ser reconocidos dentro del panorama musical alemán, los críticos, los productores y la gente del mundillo en Alemania creía que Scorpions lo conseguiría.

Tomado de:
http://aquemarropa.es/scorpions-band.html

Comentarios

comentarios

A %d blogueros les gusta esto: